• Daniel González

Aesthetic categories and marketing


Digital marketing, like advertising in general, is more effective as better communication gives a more persuasive message. The communication used in disseminating advertising messages will always be more accurate the better the tools for disseminating such ideas. One of these tools consists of mastery of aesthetic categories since the better we understand how the aesthetic judgment of our audiences react to certain types of messages, the better the scope of our advertising objectives and communication.


We speak of aesthetic categories when referring to the things we view as the beautiful, the ugly, the comic, the tragic, or the sublime, to name just a few.


Although the aesthetics issue seems to be exclusively related to art, marketing is also based on these notions to create a specific communication. We must not forget that, after all, our campaigns are graphic or audiovisual pieces created with the same aesthetic criteria used to make a painting, a film, or an installation but designed to persuade the public to interact with a brand. That's why you can use this theory in the context of your advertising campaigns. Take a look at it, and find a better way to communicate your messages.


a) The aesthetic ideal par excellence, the most sought after, is that of the beautiful. A work of art (in our case, an ad message) is created by the taste and pleasure that its contemplation provokes. As perfection and harmony are the hallmarks of beauty, the experience of beauty fulfills the pretensions of a work of art. The ideal of beauty is also understood as proportion, balance, and the perfect relationship of the parts with the whole—a must for any campaign design or marketing piece.


b) The ugliness. Unlike the beautiful, the ugly emphasizes the rejection of the bad, the vicious, the incomplete, or the imperfect. It's not that a piece is ugly because it's poorly made —we would not call that a "piece of art"— but that it shows ugliness or evil aesthetically, that is, pleasing. The ugly is characterized by being inharmonious, unbalanced, messy, and irregular in its forms. But one thing is "the art of the ugly," and another is ugly and poorly done art. The same would happen in a campaign, and we can use elements of the ugly such as imbalance or disproportion, to communicate specific messages and achieve effective communication.


c) The comic. It's a fact that only human beings laugh. We laugh at perceiving the absurd, the ridiculous, the unexpected, or simply what is funny and causes joy. Comedy is essentially a mockery. As in art, the comic has also been portrayed in advertising, from cartoons to large campaigns based on laughter and comic wit. The comedy is a mix between surprising and funny. Its purpose may be to amuse and criticize others, and art and advertising use this resource with excellent results.


d) The sublime. The sublime surpasses the human being for its beauty, enormity, greatness, and beauty. The disproportion between man and what he admires is such that sometimes the sublime provokes horror. It's about the perception of the smallness of the human being compared to the enormity that seems to absorb it. The scale in advertising is significant, especially when we talk about marketing in public spaces or cinemas, where the screen almost surrounds us.


There you have four aesthetic categories that you can consider when carrying out your campaigns. Of course, there are many more, such as the tragic, the grotesque, the terrifying, or the ironic. Dive into these art theories, and you will see that your marketing campaigns will become more enjoyable. Follow us for more communication and digital marketing tips.


 

CATEGORÍAS ESTÉTICAS Y MARKETING


En marketing digital, como en la publicidad en general, se es más efectivo conforme se logra una mejor comunicación, dando un mensaje más persuasivo. La comunicación empleada en la difusión de mensajes publicitarios siempre será más acertada en la medida en que se aprovechen mejor las herramientas disponibles para la difusión de tales ideas. Una de estas herramientas consta del dominio de las categorías estéticas, ya que en cuanto mejor comprendamos cómo reacciona el juicio


estético de nuestras audiencias ante ciertos tipos de mensajes, mejor será el alcance de nuestros objetivos publicitarios y nuestra comunicación.


Cuando hablamos de categorías estéticas nos referimos a aquellas nociones a las que atribuimos nuestra reacción o gusto estético, es decir: lo bello, lo feo, lo cómico, lo trágico o lo sublime, por mencionar sólo algunas de las más recurrentes.


Aunque el asunto de la estética pareciera ser exclusivamente referente al arte, el marketing también se apoya en este tipo de nociones para crear una comunicación determinada. No hay que olvidar que al fin y al cabo, nuestras campañas son piezas gráficas o audiovisuales que se crean con los mismos criterios estéticos con los que se realiza una pintura, una película o una instalación, con la diferencia de que buscan persuadir al público de engancharse con una marca y sus productos/servicios. Es por eso que puedes aplicar esta teoría perfectamente al contexto de tus campañas publicitarias, échale un vistazo y comunica de mejor manera tus mensajes.


a) El ideal estético por excelencia, el más buscado, es el de lo bello. Una obra de arte (en nuestro caso un mensaje publicitario), se crea por el gusto y goce que provoca su contemplación, la experiencia de lo bello colma las pretensiones de la obra de arte porque la belleza es la perfección de algo, su estado más completo y armónico. El ideal de belleza también se entiende como la proporción, el equilibrio y la perfecta relación de las partes con el todo. Un obligado para cualquier diseño de campaña o pieza de marketing.


b) Lo feo. Opuesto a lo bello, lo feo se usa para enfatizar el rechazo de lo malo, lo vicioso, lo incompleto o imperfecto. No es que una pieza sea fea porque esté mal hecha -a eso simplemente no lo llamaríamos "obra de arte"-, sino que muestra fealdad o maldad estéticamente, es decir, agradando. Lo feo se caracteriza por ser inarmónico, desequilibrado, tal vez desordenado, irregular en sus formas. Pero una cosa es “el arte de lo feo” y otra el arte feo y mal hecho. En una campaña pasaría lo mismo, podemos utilizar elementos de lo feo como el desequilibrio o la desproporción, para comunicar determinados mensajes y lograr una comunicación efectiva.


c) Lo cómico. Es un hecho que sólo los seres humanos reímos. Nos reímos por percibir lo absurdo, lo ridículo, lo inesperado, o simplemente lo que es divertido y causa alegría. La comedia es esencialmente una burla. Así como en el arte, también en la publicidad lo cómico se ha retratado de diferentes maneras, desde caricaturas hasta grandes campañas basadas en la risa y el ingenio cómico. La comedia es una mezcla entre sorpresiva y divertida. Su propósito puede ser solo divertir y otros criticar y tanto el arte como la publicidad usan este recurso con excelentes resultados.


d) Lo sublime. Lo sublime supera al ser humano por su belleza, enormidad, grandeza y hermosura. La desproporción entre el hombre y lo que admira es tal que a veces lo sublime provoca horror. Se trata de la percepción de la pequeñez del ser humano frente a la enormidad que parece absorberlo. El asunto de la escala en publicidad es muy importante, sobre todo cuando hablamos de marketing en espacios públicos o en el cine, donde la pantalla nos envuelve casi por completo.



Ahí tienes 4 categorías estéticas que puedes considerar a la hora de realizar tus campañas. Por supuesto que existen muchas más, como lo trágico, lo grotesco, lo terrorífico o lo irónico. Échate un clavado a estas teorías del arte y verás que tus campañas de marketing comenzarán a hacerse cada vez más interesantes. Síguenos para más consejos de comunicación y marketing digital.




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